Tentaciones y dificultades
1.- Lee la palabra de Dios «Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento» Mateo 14:28-32 «Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado» Hebreos 4:15 Todos los creyentes quisiéramos que la tentación desapareciera, que no pasáramos esa circunstancia difícil que nos presiona, que nos lleva al borde de nuestra resistencia. Pero justo allí aprendemos a reconocer nuestra condición, nuestra debilidad e incapacidad de resolver por nosotros mismos. Podemos recordar el caso ...