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Plantados en la presencia de Dios. Parte 2

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1.- Lee la palabra de Dios “Aun en la vejez fructificarán; estarán vigorosos y verdes, para anunciar que Jehová mi fortaleza es recto, y que en él no hay injusticia”.  Salmos 92:14-15 2.- Reflexiona Ayer aprendimos a través del  Salmo 92:12-13 , que florecemos y damos fruto plantados en la Presencia de Dios. La experiencia de vida de un creyente fiel a Dios debe ser que fructifique aun en la vejez, siendo ejemplo para aquellos que apenas están creciendo. Los versículos del 14 al 15 nos describen la prosperidad, fortaleza y longevidad espiritual del justo, que, como el cedro del Líbano, sigue dando fruto, manteniéndose fuerte, vigoroso y testificando de la rectitud de Dios, porque ha permanecido plantado en la casa de Dios, en su Presencia, dependiendo de Él en cada temporada de su vida. Tanto la palmera, como el cedro del Líbano representan la rectitud, la victoria y la capacidad de florecer en ambientes difíciles, como en el desierto, porque en sus años de caminar con el Seño...

Plantados en la presencia de Dios. Parte 1

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1.- Lee la palabra de Dios “El justo florecerá como la palmera; crecerá como cedro en el Líbano. Plantados en la casa de Jehová, en los atrios de nuestro Dios florecerán”.   Salmos 92:12-13 2.- Reflexiona Permíteme hacer la siguiente analogía para poder entender la necesidad que tenemos como hijos de Dios de perseverar en la fe y crecer cada día dependiendo de Jesús. Pensemos en un jardinero que trasplanta diariamente una planta de un lugar a otro, jamás permitirá que eche raíces y su futuro será la muerte. Igualmente, el anhelo de Dios es que nuestra vida espiritual florezca y dé fruto permanente, esto solo podrá lograrse si permanecemos plantados en la presencia de Dios. Para que esto suceda debemos atender algunos consejos de su Palabra: 1-Permanezcamos donde Dios nos plantó.  Juan 15:4-5  nos dice: “Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la...

En el seno del Padre. Parte 2

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  1.- Lee la palabra de Dios "A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer."  Juan 1:18 2.- Reflexiona Gracias a la obra redentora de Cristo, los creyentes tenemos acceso al seno del Padre por medio de la comunión del Espíritu Santo. Por eso, Dios anhela que, con la sencillez de un niño, corramos siempre a sus brazos, a refugiarnos en su regazo. Esta preciada intimidad con Dios es un tesoro que no debemos perder. Su Hijo Jesús, nos dio el ejemplo perfecto, incluso a sus treinta y tres años, buscaba intencionalmente esa profunda comunión con el Padre, como lo vemos en  Mateo 26:36-39   “Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que voy allí y oro. Y tomando a Pedro, y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse en gran manera. Entonces Jesús les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí, y velad c...

En el seno del Padre. Parte 1

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1.- Lee la palabra de Dios "A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer."  Juan 1:18 2.- Reflexiona La poderosa expresión “el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre” nos lleva a una verdad profunda: la comunión del Espíritu Santo. Es el deseo de Dios que experimentemos esta comunión de forma plena, ya que a través de ella podemos disfrutar la grandeza de ser uno con Cristo. Esta unidad no se limita a nuestra relación con el Padre y el Hijo. Como Jesús oró en  Juan 17:20-22 , su anhelo es que todos los creyentes seamos uno con Él, de la misma manera que Él es uno con el Padre: “Mas no ruego solamente por estos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno.” Par...

El anhelo del Espíritu

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1.- Lee la palabra de Dios "Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros."  Gálatas 4:19    "Vosotros corríais bien; ¿quién os estorbó para no obedecer a la verdad?"  Gálatas 5:7 2.- Reflexiona El libro de Gálatas nos deja ver la importancia de la sana doctrina, ésta es fundamental, ya que moldea la nueva forma de pensar del creyente, y por lo tanto termina influenciando su forma de vivir. Por eso el apóstol Pablo manifiesta su preocupación por los miembros de la iglesia de Galacia, pues éstos estaban escuchando una falsa enseñanza, que los estaba llevando de la libertad que trae la gracia, a la esclavitud que deja la ley. Hoy en día, tristemente ocurre lo mismo, pues muchas veces se predica un falso evangelio, que lleva a las personas al libertinaje o al legalismo, por eso es tan importante que conozcamos las Escrituras, porque ellas nos revelan a Jesús y nos enseñan su mensaje. Pablo conocía muy bien el pelig...

Los pensamientos de Dios sanan

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1.- Lee la palabra de Dios "Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado."  Isaías 26:3    "Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo."  Juan 16:33 2.- Reflexiona La depresión, el estrés y la ansiedad son consideradas las grandes epidemias de salud mental del siglo XXI. Algunas de las causas que han aumentado estas patologías se deben a estilos de vida frenéticos, el uso inapropiado de la tecnología, la inestabilidad laboral y la inseguridad social. Estas enfermedades se vieron agravadas tras la pandemia del COVID-19, afectando a millones de personas mundialmente. Cuando vemos de una manera integral nuestro ser, nos damos cuenta de que el principal problema que conlleva a la depresión, el estrés y la ansiedad, radica en la forma de pensar, debido a que cuando albergamos los pensamientos equivocados terminamos teniendo sentimientos deseq...