Cuando las emociones nos arrastran
1.- Lee la palabra de Dios “Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra” Santiago 1:6 2.- Reflexiona Aunque el pasaje principal del día confronta al creyente respecto a cómo, en ocasiones, surge la incredulidad, el Señor también desea usar esta misma referencia para mostrarnos que nuestras vidas pueden parecerse a las olas del mar, porque, cuando somos guiados por lo que pensamos y sentimos, fácilmente terminamos siendo arrastrados de un lado a otro, sin estabilidad. Pedro fue un claro ejemplo de ello. Movido por la emoción, le dijo al Señor: “dispuesto estoy a ir contigo no solo a la cárcel, sino también a la muerte” . Sin embargo, más adelante, al permitir que el temor dominara su mente y su corazón, terminó negando a Jesús ( Lucas 22:33 ; Mateo 26:72 ). Y es que eso es precisamente lo que sucede cuando las emociones toman el control, pues dependiendo de lo que se...