Del orgullo que abate el alma a la humildad que conduce al gozo
1.- Lee la palabra de Dios “Y Samuel respondió a Saúl: No volveré contigo; porque desechaste la palabra de Jehová, y Jehová te ha desechado para que no seas rey sobre Israel. Y volviéndose Samuel para irse, él se asió de la punta de su manto, y éste se rasgó. Entonces Samuel le dijo: Jehová ha rasgado hoy de ti el reino de Israel, y lo ha dado a un prójimo tuyo mejor que tú” 1 Samuel 15:26-28 “Hazme oír gozo y alegría, Y se recrearán los huesos que has abatido” Salmos 51:8 2.- Reflexiona Saúl es un claro ejemplo de lo que sucede cuando una persona persiste en la soberbia y se niega a reconocer su pecado delante de Dios. Su alma se llenó de tristeza y desesperación, al punto de aferrarse al manto de Samuel. Dominado por el orgullo, no quiso someterse a lo establecido por el Señor, sino actuar según el criterio humano. Como consecuencia, el manto del profeta se rasgó, y Dios reveló por medio de Samuel que, de la misma manera, su reino le sería quitado ( 1 Samuel 15:27-28 ). ...