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Agradando a Dios

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  1.- Lee la palabra de Dios “Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios. Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él.”  ROMANOS 8:7-9 2.- Reflexiona Confiar en nuestra carne, en nuestra determinación y supuestas buenas intenciones para agradar a Dios, es dar un paso en falso. La Escritura en Romanos nos dice claramente que los designios, los pensamientos o las intenciones de nuestra naturaleza no quieren, pero tampoco pueden someterse a Dios. Si somos sinceros y nos hemos dado cuenta, hemos de reconocer que a nuestro cuerpo o a nuestra carne le gusta o le tienta en gran manera el pecado, y lo que realmente se hace diferente en cada persona es el tipo de obra que más le seduce, a unos la mentira, a otros la fornicación, la i...

Un llamado a la adoración y a la obediencia

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  1.- Lee la palabra de Dios “Venid, aclamemos alegremente a Jehová; cantemos con júbilo a la roca de nuestra salvación. Lleguemos ante su presencia con alabanza; aclamémosle con cánticos. Porque Jehová es Dios grande, y Rey grande sobre todos los dioses. Porque en su mano están las profundidades de la tierra, y las alturas de los montes son suyas. Suyo también el mar, pues él lo hizo; y sus manos formaron la tierra seca. Venid, adoremos y postrémonos; arrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor. Porque él es nuestro Dios; nosotros el pueblo de su prado, y ovejas de su mano. Si oyereis hoy su voz, No endurezcáis vuestro corazón, como en Meriba, como en el día de Masah en el desierto” Salmos 95:1-8   “Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo; antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado. Porque somos hechos ...

La aprobación de Dios

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  1.- Lee la palabra de Dios “María y Aarón hablaron contra Moisés a causa de la mujer cusita que había tomado; porque él había tomado mujer cusita. Y dijeron: ¿Solamente por Moisés ha hablado Jehová? ¿No ha hablado también por nosotros? Y lo oyó Jehová.”  Números 12:1-2   “Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo;”  Filipenses 2:3 2.- Reflexiona Es sorprendente cómo nosotros los seres humanos intentamos poner cargas en otras personas que ni siquiera nosotros podemos llevar; es, sin duda, una acción natural de las personas, pues vemos esto repetida generación tras generación. En su momento Jesús también confrontó a los fariseos acerca de esto: “Y él dijo: ¡Ay de vosotros también, intérpretes de la ley! porque cargáis a los hombres con cargas que no pueden llevar, pero vosotros ni aun con un dedo las tocáis.”   Lucas 11:46 . Sin embargo, el hecho más delicado de esto no es el pr...

Despertar espiritual

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  1.- Lee la palabra de Dios “Yo me acosté y dormí, Y desperté, porque Jehová me sustentaba.”  Salmos 3:5   “Buscad a Dios, y vivirá vuestro corazón,”  Salmos 69:32 2.- Reflexiona De la manera en que nosotros cada mañana abrimos nuestros ojos para despertar físicamente, y que sucede solo por la gracia de Dios, de la misma manera anhela el Señor que permitamos que Él nos despierte espiritualmente. Despertar espiritualmente es ser conscientes de la vida de Cristo que nos habita, ser conscientes de su presencia en nosotros y por ende, de su paz, su amor y su acción en cada instante de nuestra vida. Muy a menudo pasa que nos despertamos solo físicamente, nos conformamos con que Dios ese día ya haya abierto nuestros ojos y simplemente vivimos ese nuevo amanecer en nuestro propio sentir, pensar y nuestra propia voluntad, pues nuestros sentidos espirituales siguen dormidos. Buscar al Señor, tal como nos lo revela el  Salmo 69:32 , es lo único que debemos hacer o dispon...

Confortada nuestra alma por el Espíritu de gracia

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  1.- Lee la palabra de Dios “En esa voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.”  Hebreos 10:10 2.- Reflexiona Como seres humanos manchados por el pecado, más frecuentemente de lo que imaginamos, cometemos pecado, fallamos en el intento de dar en el blanco de la perfección divina; y es un hecho que nos avergüenza, nos desmotiva y muchas veces sin ser tan conscientes de ello, nos lleva a tomar distancia con nuestro Dios, es decir, a pretender alejarnos o escondernos de Su presencia. Sin embargo, esto es tan imposible como equivocado, pues somos templo del Dios viviente y realmente nuestros méritos o nuestras fallas no son nunca la condición para merecer estar delante de nuestro Dios, porque nuestro único camino es su Hijo Jesucristo. Hermanos, el Espíritu de gracia, el Espíritu de Cristo nos recuerda hoy que, en la ofrenda del cuerpo de Jesucristo, la cual se presentó una vez y para siempre, nosotros hemos sido, somos y ...

Vivir en la fe del Hijo de Dios

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  1.- Lee la palabra de Dios “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.”  Gálatas 2:20 2.- Reflexiona Vernos a nosotros mismos, nuestro pecado y por tanto nuestro total inmerecimiento de alguna bondad o benignidad por parte de nuestro Señor, es una condición en la que, como creyentes, quizá nos encontramos frecuentemente, y en la que podemos quedarnos días y días, pues adicional a esto nuestra conciencia nos acusa y también nos culpa. Sin embargo, aunque es cierto que, como seres humanos contaminados por el pecado, no tenemos ningún mérito para recibir el bien de Dios, es igual de cierto que dicha bondad del Señor es para con nosotros únicamente por la gracia y por la fe.  Efesios 2:8  dice: “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;” Como cristianos, no podemos ca...