Venid a mí los cansados
1.- Lee la palabra de Dios “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;” Mateo 11:28-29 2.- Reflexiona Hace ya varios años cuando recibí al Señor como Salvador, una de las primeras palabras que me llenó de esperanza y me conmovió fue la de Mateo 11:28-30 En ese momento cuando leí este pasaje, vino a mí una pregunta, ‘pero soy joven, ¿de qué voy a estar cansado? ’ , y mi respuesta fue reconocer que, aunque tenía fuerza física realmente estaba cansado. Asombrosamente vino a mí el entendimiento de mi cansancio y de que este no provenía de la ausencia de fuerza física, sino de la ausencia de su presencia en mi vida, había tenido que luchar en mi propia alma, en soledad, sin propósito, y esto es lo más agotador para un ser humano. Estaba trabajado y cansado, sin Cristo en mí. Entonces, ahora que inicié a aprender...