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Cuando las emociones nos arrastran

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  1.- Lee la palabra de Dios “Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra”   Santiago 1:6 2.- Reflexiona Aunque el pasaje principal del día confronta al creyente respecto a cómo, en ocasiones, surge la incredulidad, el Señor también desea usar esta misma referencia para mostrarnos que nuestras vidas pueden parecerse a las olas del mar, porque, cuando somos guiados por lo que pensamos y sentimos, fácilmente terminamos siendo arrastrados de un lado a otro, sin estabilidad. Pedro fue un claro ejemplo de ello. Movido por la emoción, le dijo al Señor: “dispuesto estoy a ir contigo no solo a la cárcel, sino también a la muerte” . Sin embargo, más adelante, al permitir que el temor dominara su mente y su corazón, terminó negando a Jesús ( Lucas 22:33 ;  Mateo 26:72 ). Y es que eso es precisamente lo que sucede cuando las emociones toman el control, pues dependiendo de lo que se...

Mi esperanza está en Jesús

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  1.- Lee la palabra de Dios “Sálvame, oh Dios, Porque las aguas han entrado hasta el alma. Estoy hundido en cieno profundo, donde no puedo hacer pie; He venido a abismos de aguas, y la corriente me ha anegado. Cansado estoy de llamar; mi garganta se ha enronquecido; Han desfallecido mis ojos esperando a mi Dios”   Salmos 69:1-3 2.- Reflexiona Hay heridas que llevamos en el alma y que, en ocasiones, resultan difíciles de describir. Pueden surgir a causa de una ruptura amorosa, la pérdida de un ser querido, conflictos o diversas circunstancias dolorosas. Sin embargo, cuando buscamos refugio en el Señor y acudimos a su Palabra en busca de consuelo, encontramos verdades que traen sanidad a nuestro corazón, pues nos recuerdan en quién debe estar puesta nuestra esperanza. En el  Salmo 69 , vemos a David derramando su corazón delante de Dios. No conocemos con certeza qué provocó su aflicción, pero sí podemos observar sus efectos: llanto profundo, agotamiento, y una sensación de...

Orden en los pensamientos

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  1.- Lee la palabra de Dios “Los pensamientos con el consejo se ordenan”   Proverbios 20:18a 2.- Reflexiona En el devocional de ayer, el Señor nos hablaba sobre la necesidad de tener prudencia a la hora de hablar. En medio de esa reflexión, nos enseñaba que parte del problema radica en que no ponemos en orden nuestros pensamientos antes de hablar. Incluso, la falta de orden en nuestra mente influye en la toma de decisiones, pues cuando nuestros pensamientos están llenos de caos y carecemos de la claridad que solo proviene de Dios, podemos actuar precipitadamente, tal como lo declara  Proverbios 20:25   “Lazo es al hombre hacer apresuradamente voto de consagración, Y después de hacerlo, reflexionar” . Cuando actuamos impulsivamente, tendemos a arrepentirnos por no habernos detenido a reflexionar y a poner en orden nuestras ideas. La Biblia declara que aquellos que actúan guiados por pensamientos fuera de control terminan poniéndose lazos; es decir, asumiendo obligaci...

Labios prudentes

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  1.- Lee la palabra de Dios “Hay oro y multitud de piedras preciosas; Mas los labios prudentes son joya preciosa”   Proverbios 20:15 2.- Reflexiona ¡Qué hermoso pasaje el que Dios nos regala en este devocional, y cuán bella es la comparación que hace el Señor entre los labios prudentes y las joyas preciosas! Sobre todo, para nosotros que impulsivamente, en ocasiones, terminamos hablando y diciendo aquello a lo que el orgullo nos guía. Gracias al Señor y a su Palabra, estamos siendo tratados en esta área, pues, como vimos en devocionales anteriores, para que se manifieste esa obra de Jesús en nosotros, necesitamos reconocer nuestra condición pecadora. Como lo expresó Jesús: “los sanos no tienen necesidad de médicos, sino los enfermos” ( Mateo 9:12 ). La pregunta que surge en estos momentos es: ¿por qué damos rienda suelta a nuestros labios en vez de guardarlos? Quizás, porque pensamos que, si no decimos las cosas, luego explotaremos; o puede ser porque queremos tener la razó...

Humildad

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  1.- Lee la palabra de Dios “revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, Y da gracia a los humildes”   1 Pedro 5:5b 2.- Reflexiona Cuando meditaba en el pasaje bíblico principal, llamó mi atención la expresión que utiliza el apóstol Pedro: “Revestíos de humildad” . Cuando vamos al idioma original, encontramos que “revestíos” se traduce como “ceñirse” ; de hecho, esta expresión hace alusión al siervo que debía ceñirse o ajustarse el delantal para poder realizar la labor que le correspondía dentro del servicio que prestaba. Cuando leí este pasaje, inmediatamente el Espíritu Santo me remitió a  Juan 13:4-5 , donde podemos ver a Jesús, en medio de la última cena, levantándose de la mesa, quitándose su manto, tomando una toalla y ciñéndose para posteriormente, lavar los pies de sus doce discípulos. Aunque la palabra “ceñir” en este último pasaje no proviene de la misma raíz que en el versículo principal, si nos ayuda a comprender una verdad profunda: como s...

¿Orgulloso?

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1.- Lee la palabra de Dios “Pasé junto al campo del hombre perezoso, Y junto a la viña del hombre falto de entendimiento; Y he aquí que por toda ella habían crecido los espinos, Ortigas habían ya cubierto su faz, Y su cerca de piedra estaba ya destruida”   Proverbios 24:30-31   “En su propia opinión el perezoso es más sabio Que siete que sepan aconsejar”   Proverbios 26:16 2.- Reflexiona Aquel hombre que describen las Escrituras no solo era perezoso, sino también orgulloso, pues sabe e incluso puede llegar a ver que tiene un problema: su viña tiene la cerca destruida y espinos y ortigas han invadido su tierra. Sin embargo, su orgullo lo lleva a permanecer en medio de esas ruinas; no solo es incapaz de reconocer su condición, sino que tampoco busca la ayuda de Dios para restaurarla, lo que demuestra necedad. Tan grave es esto, que el Señor compara al necio con el perro que vuelve a comer su propio vómito ( Proverbios 26:11 ). Cuando tú y yo persistimos en la necedad, nos e...