No yo, sino Cristo
1.-Lee la palabra de Dios “Vinieron al otro lado del mar, a la región de los gadarenos. Y cuando salió él de la barca, en seguida vino a su encuentro, de los sepulcros, un hombre con un espíritu inmundo, que tenía su morada en los sepulcros, y nadie podía atarle, ni aun con cadenas. Porque muchas veces había sido atado con grillos y cadenas, mas las cadenas habían sido hechas pedazos por él, y desmenuzados los grillos; y nadie le podía dominar. Y siempre, de día y de noche, andaba dando voces en los montes y en los sepulcros, e hiriéndose con piedras. Cuando vio, pues, a Jesús de lejos, corrió, y se arrodilló ante él.” Marcos 5:1-6 2.- Reflexiona Hay una canción que cuando la escucho quebranta mi corazón, pues ella me recuerda la obra majestuosa que hizo el Señor en mi vida. Esto mismo me sucede con este pasaje principal pues de alguna manera aquellos que antes vivíamos sin Dios en el mundo, nos sentiremos identificados con el endemoniado Gadareno, no por la posesión en la que él ...