“Y vino el ángel de Jehová, y se sentó debajo de la encina que está en Ofra, la cual era de Joás abiezerita; y su hijo Gedeón estaba sacudiendo el trigo en el lagar, para esconderlo de los madianitas”.
“Viendo entonces Gedeón que era el ángel de Jehová, dijo: Ah, Señor Jehová, que he visto al ángel de Jehová cara a cara. Pero Jehová le dijo: Paz a ti; no tengas temor, no morirás. Y edificó allí Gedeón altar a Jehová, y lo llamó Jehová-salom; el cual permanece hasta hoy en Ofra de los abiezeritas”.
Cuando Gedeón estaba desgranando el trigo en el lagar y fue llamado por Dios, se encontraba ocupado. Lo mismo que cuando Jesús escogió a los doce discípulos, todos estaban haciendo sus labores. Siempre hemos visto que Dios no llama a gente desocupada, sino a aquellos que están dispuestos a dejarlo todo por seguirle, los que están seguros de renunciar a sus propias vidas para servirle, como dice Mateo 19:29: “Y cualquiera que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna”.
Hermoso es saber que, aunque sintamos temor al llamado de Dios, Él nos dice como a Gedeón: “Paz a ti”. Dios se encargará de todos nuestros asuntos cuando decidimos entregar nuestras vidas por entero a Él. Gedeón fue escogido para liberar a su pueblo de los madianitas, vio cara a cara al ángel de Dios y pensó que moriría. Los Israelitas tenían muy claro lo que el Señor le había dicho a Moisés en Éxodo 33:20“Dijo más: No podrás ver mi rostro; porque no me verá hombre, y vivirá”. Por eso, ese encuentro con lo sobrenatural y celestial le causó miedo. Ahora, como hijos de Dios, sabemos que está cercano, que no debemos temer, sino, entrar confiadamente a su Presencia, porque el Señor Jesús eliminó esa barrera que nos separaba por causa del pecado. Tenemos libertad para relacionarnos con el Dios viviente, Poderoso y Santo, que nos ama y al que le debemos adoración y exaltación por todo lo que ha hecho por nosotros.
Así como Gedeón, hizo un altar y lo llamó Jehová Shalom, levantemos un altar en nuestros corazones porque hemos experimentado la paz con Dios a través de Jesucristo, el “Príncipe de paz”, que vive en nuestro espíritu y nos invita cada día a descansar en Él, porque tiene el control de cada situación de nuestra vida y nos ha prometido darnos su paz siempre; por eso, no debemos temer a su llamado. Deleitémonos en su hermosa Presencia.
Amado Jesús, gracias por ser mi paz, por traer tranquilidad y sosiego a mi vida desde el momento que te conocí. Quiero descansar en tu Presencia y abrir mi corazón y oídos espirituales para escuchar lo que quieres de mí, estoy dispuesto a servirte sin vacilación, a renunciar a todo aquello que me impide amarte, estando seguro de que me fortalecerás y sostendrás de tu mano en cada paso que dé. Amén.
1.- Lee la palabra de Dios “Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.” Hebreos 12:2 “Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas” Mateo 11:29 “Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.” Isaías 53:7 2.- Reflexiona Jesús nos deja ver su fe, su mansedumbre y su templanza en todo lo que decía y hacía, cada palabra y cada acto suyo revelaban su creencia a Dios, su sumisión al Padre, su buena disposición para obedecerlo y su dominio propio para actuar en consecuencia. Ahora a nosotros los creyentes por medio de la comunión del Espíritu Santo se nos impulsa a tener fe, pues esta es una de las características que trae el fruto del Espíritu, y se ...
1.- Lee la palabra de Dios “Pues si anuncio el evangelio, no tengo por qué gloriarme; porque me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el evangelio!” 1 Corintios 9:16 “todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado, los formé y los hice” Isaías 43:7 2.- Reflexiona El Padre nos creó para su gloria, pero en el pecado del Edén fuimos destituidos de la gloria de Dios, ¿y cómo el Padre nos vuelve a él? ¿cómo restaura el hecho que fuimos creados para su gloria? «. La respuesta es tremenda: Nos une a su Hijo: aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos) ( Efesios 2:5 ). ¿Cómo accedemos a esta realidad eterna en Cristo? el medio que Dios preparó fue por medio de la predicación del evangelio, de las buenas nuevas que anuncian lo que Dios hizo de darnos a su Hijo y que todos los que creyéramos en él, fuésemos salvados y no hubiera condenación: “en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecad...
1.- Lee la palabra de Dios “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos” Hebreos 13:8 2.- Reflexiona ¿Alguna vez nos han defraudado y traicionado? Creo que muchas veces, pues los humanos somos poco confiables. Difícilmente mantenemos nuestra palabra y cumplimos nuestras promesas y defraudamos a otras personas que confían en nosotros. Experimentar la pérdida de la confianza es algo doloroso en nuestras relaciones interpersonales, pues esto afecta todo nuestro ser. Nos volvemos recelosos y en el futuro nos es difícil volver a confiar. Cuando se trata de nuestra relación con Dios, a veces proyectamos nuestras experiencias pasadas con personas imperfectas y nos cuesta confiar en Él, que es perfecto. Nos es difícil confiar en Dios porque nuestros padres u otra figura de autoridad nos lastimaron, o pensamos que no ha respondido a nuestro clamor cuando más lo necesitamos. Aunque el dolor de esas experiencias son reales, nunca debe cambiar lo que Dios es. Su Palabra nos enseña p...
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