Redención es un término que bíblicamente significa “comprar” o “pagar un rescate” y se refiere explícitamente a “liberación de la esclavitud o la servidumbre mediante el pago de un precio.”. Históricamente se usó esta palabra para comprar la libertad de un esclavo. En Jesucristo está la plenitud del cumplimiento de esta redención ofrecida: “en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.” (Colosenses 1:14) y Gálatas 3:13a que dice que: “Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición”
Pero actualmente, hemos escuchado esta palabra, por ejemplo, cuando se redime un cupón o se redimen puntos acumulados. Referido a hacer uso de algo que está sin uso o liberar su uso.
Según expertos en lingüística, el verbo «redimir» no es adecuado en este contexto, ya que implica una liberación o rescate, no un simple intercambio o canje.
Entonces esta palabra se usa para algo mucho más profundo, sin embargo, leemos en la Biblia lo siguiente: “Andad sabiamente para con los de afuera, redimiendo el tiempo” (Colosenses 4:5), como vemos este versículo se refiere al tiempo; y ya sabemos que cuando se habla de “redimir” algo, se trata también de utilizarlo para algo provechoso y de cambiar su uso vano por un uso adecuado.
De alguna manera cuando no usamos bien el tiempo, el tiempo es vano o inútil. Nuestro tiempo está esclavo de actividades inútiles o vanas que lo consumen, pues todo tiene un tiempo oportuno (Eclesiastés 3:1).
Así que, cuando se habla de redimir el tiempo se refiere a “comprar tiempo”, pero más relacionado al contexto bíblico se trata de aprovechar el tiempo al máximo ¿Por qué razón?“porque los días son malos”, el enemigo avanza mientras nosotros los hijos de la luz no podemos estar dormidos, es decir, se trata de ir y cambiar la manera en que antes hacíamos una cosa y ahora hacerla como Cristo la haría: Viviendo sabiamente entre los que no creen en Jesús y aprovechando al máximo cada oportunidad con sabiduría para anunciarles a Cristo.
3.- Oración
Gracias, amado Jesús, antes perdía mi tiempo en cuestiones necias que no edificaban, pero ahora en todo lo que hago quiero ser guiado por tu Espíritu; aun las cosas más comunes en tus manos se convierten en propósito, son redimidas para gozar plenamente de la libertad que me has dado para gloria del Padre, en el poder del Espíritu Santo. Amen
1.- Lee la palabra de Dios “Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.” Hebreos 12:2 “Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas” Mateo 11:29 “Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.” Isaías 53:7 2.- Reflexiona Jesús nos deja ver su fe, su mansedumbre y su templanza en todo lo que decía y hacía, cada palabra y cada acto suyo revelaban su creencia a Dios, su sumisión al Padre, su buena disposición para obedecerlo y su dominio propio para actuar en consecuencia. Ahora a nosotros los creyentes por medio de la comunión del Espíritu Santo se nos impulsa a tener fe, pues esta es una de las características que trae el fruto del Espíritu, y se ...
1.- Lee la palabra de Dios “Pues si anuncio el evangelio, no tengo por qué gloriarme; porque me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el evangelio!” 1 Corintios 9:16 “todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado, los formé y los hice” Isaías 43:7 2.- Reflexiona El Padre nos creó para su gloria, pero en el pecado del Edén fuimos destituidos de la gloria de Dios, ¿y cómo el Padre nos vuelve a él? ¿cómo restaura el hecho que fuimos creados para su gloria? «. La respuesta es tremenda: Nos une a su Hijo: aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos) ( Efesios 2:5 ). ¿Cómo accedemos a esta realidad eterna en Cristo? el medio que Dios preparó fue por medio de la predicación del evangelio, de las buenas nuevas que anuncian lo que Dios hizo de darnos a su Hijo y que todos los que creyéramos en él, fuésemos salvados y no hubiera condenación: “en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecad...
1.- Lee la palabra de Dios “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos” Hebreos 13:8 2.- Reflexiona ¿Alguna vez nos han defraudado y traicionado? Creo que muchas veces, pues los humanos somos poco confiables. Difícilmente mantenemos nuestra palabra y cumplimos nuestras promesas y defraudamos a otras personas que confían en nosotros. Experimentar la pérdida de la confianza es algo doloroso en nuestras relaciones interpersonales, pues esto afecta todo nuestro ser. Nos volvemos recelosos y en el futuro nos es difícil volver a confiar. Cuando se trata de nuestra relación con Dios, a veces proyectamos nuestras experiencias pasadas con personas imperfectas y nos cuesta confiar en Él, que es perfecto. Nos es difícil confiar en Dios porque nuestros padres u otra figura de autoridad nos lastimaron, o pensamos que no ha respondido a nuestro clamor cuando más lo necesitamos. Aunque el dolor de esas experiencias son reales, nunca debe cambiar lo que Dios es. Su Palabra nos enseña p...
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