“No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.”
Normalmente como personas que tenemos necesidades y responsabilidades para afrontar, nos preocupamos y tratamos en nuestra mente y sabiduría de arreglar y organizar hasta donde más podemos todas las cosas. Sin embargo, aunque estamos llamados a ser diligentes y tener orden y excelencia en todo, nuestra primera y mayor necesidad es la relación con nuestro Padre Celestial.
Cuando nosotros nos enfocamos y concentramos en conocer a Dios, por medio de la congregación, los devocionales, la Biblia, entre otros, pero teniendo la certeza que lo encontraremos a Él por medio de su Palabra, obtenemos el mayor tesoro y suplimos nuestra más grande necesidad. Como seres humanos, necesitamos constantemente sentirnos identificados, es decir, saber quiénes somos y a quién pertenecemos, pues con base en ello, viviremos. Ejemplo, si decimos que somos ignorantes, torpes, desventurados y que pertenecemos a una familia que siempre ha sido así, con mucha seguridad seguiremos creyendo y viviendo como ignorantes, torpes y desventurados.
Buscando primeramente el reino de Dios y su justicia, nos enteraremos de nuestra nueva y verdadera identidad en Cristo Jesús, sabremos que somos hijos y herederos del Rey, del Creador, de Dios (Romanos 8:16-17); conoceremos que tenemos un Padre Celestial que en Cristo nos ama con amor eterno e incondicional (Romanos 2:4-5); entenderemos que no estamos solos, que el Espíritu Santo está en nosotros (Juan 14:16-17), y podremos comprender que a los que por el Espíritu llamamos Padre a Dios, nos es suplido como añadidura todo lo que nos falta conforme a las riquezas en gloria en Cristo Jesús (Filipenses 4:19).
Hermano, no te afanes por las añadiduras, sé diligente en conocer y relacionarte con aquel que todo lo puede hacer (Jeremías 32:27).
3.- Oración
Padre Dios, gracias por tu eterno amor y tu prolongada misericordia. Gracias por adoptarnos como tus hijos y herederos en Cristo Jesús, gracias por amarnos primero. Te pedimos, por favor nos mantengas de tu mano y no permitas que nos desviemos a izquierda ni derecha; ayúdanos a permanecer y perseverar en ti, por Jesucristo nuestro Señor, amén.
1.- Lee la palabra de Dios “Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.” Hebreos 12:2 “Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas” Mateo 11:29 “Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.” Isaías 53:7 2.- Reflexiona Jesús nos deja ver su fe, su mansedumbre y su templanza en todo lo que decía y hacía, cada palabra y cada acto suyo revelaban su creencia a Dios, su sumisión al Padre, su buena disposición para obedecerlo y su dominio propio para actuar en consecuencia. Ahora a nosotros los creyentes por medio de la comunión del Espíritu Santo se nos impulsa a tener fe, pues esta es una de las características que trae el fruto del Espíritu, y se ...
1.- Lee la palabra de Dios “Pues si anuncio el evangelio, no tengo por qué gloriarme; porque me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el evangelio!” 1 Corintios 9:16 “todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado, los formé y los hice” Isaías 43:7 2.- Reflexiona El Padre nos creó para su gloria, pero en el pecado del Edén fuimos destituidos de la gloria de Dios, ¿y cómo el Padre nos vuelve a él? ¿cómo restaura el hecho que fuimos creados para su gloria? «. La respuesta es tremenda: Nos une a su Hijo: aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos) ( Efesios 2:5 ). ¿Cómo accedemos a esta realidad eterna en Cristo? el medio que Dios preparó fue por medio de la predicación del evangelio, de las buenas nuevas que anuncian lo que Dios hizo de darnos a su Hijo y que todos los que creyéramos en él, fuésemos salvados y no hubiera condenación: “en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecad...
1.- Lee la palabra de Dios «Jesús le dijo: Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas? Ella, pensando que era el hortelano, le dijo: Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo lo llevaré. Jesús le dijo: ¡María! Volviéndose ella, le dijo: ¡Raboni! (que quiere decir, Maestro).» Juan 20:15-16 2.- Reflexiona Este relato es el ejemplo perfecto de lo que causa en nosotros la tristeza cuando nuestra mirada sólo está puesta en ella, y es que como a María, la tristeza nos ciega, no nos deja ver con claridad lo que Dios está haciendo o quiere hacer en nuestras vidas. Observemos que es tanto el llanto de aquella mujer que ni siquiera cuando Jesús le habla puede reconocerlo, es entonces cuando el Señor Jesús tiene que insistir en llamarla, pero ahora por su nombre, para que reaccione y salga de ese estado depresivo en el que se encuentra y a cambio pueda poner sus ojos en Él. Cuando María pone su mirada en Jesús, vemos que su llanto cesa, pues su enfoque ahora ya no está ...
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