A la manera de Dios

 



1.- Lee la palabra de Dios

“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.” 

Romanos 12:2


2.- Reflexiona

La voluntad de Dios, como nos dice el versículo de hoy, es buena, agradable y perfecta. Todo el diseño de Dios para con la humanidad, en sus distintas áreas, es simplemente bueno; sin embargo, esto no logramos disfrutarlo en su plenitud debido a que nos hacemos sabios en nuestra propia opinión, dando más crédito e importancia a lo que el mundo cada día nos va exponiendo como aparentemente bueno, agradable y perfecto.

Se enseña actualmente a seguir lo que nuestro propio corazón nos dicta y a dejarnos llevar por aquello con lo cual nos sentimos a gusto y que a nuestros ojos es bueno o está bien. Sin embargo, lo que el Señor nos dice es “Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas.”, “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?” Proverbios 3:5-6Jeremías 17:9.


Hermanos, la confianza en Dios, estando atento nuestro oído a su Palabra y dispuesto nuestro corazón a su dirección, es el tiquete seguro para comprobar en nuestra vida lo que es verdaderamente bueno, agradable y perfecto. La primera y más importante decisión es la de permitir que Jesús, por su Espíritu, habite nuestro corazón, pues una vez Él more en nosotros, tendremos la revelación, el entendimiento y la capacidad para conocer y hacer la voluntad de Dios; para ello, por supuesto, es igual de importante pedirle al Señor, nos lleve hacia lugares, y personas donde fielmente lo podamos escuchar a través de su Palabra.

3.- Oración

Señor, hoy reconozco tu Deidad y Majestad, Tú, el único y verdadero Dios; Señor anhelo que seas tú quien dirija mi vida y se siente en el trono de mi corazón, te pido que hagas de mí tu morada, y que por tu Santo Espíritu guíes mis pasos cada mañana concediéndome la sabiduría para decidir y actuar según tu buena, perfecta y agradable voluntad, en el nombre de Jesús, amén.



4.- Alaba a Dios


5.- Reenvía y comparte

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