El Unigénito primogénito

 



1.- Lee la palabra de Dios

“A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer”

 Juan 1:18 


“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” 

Juan 3:16


2.- Reflexiona

La palabra griega para “unigénito”, usada en Juan 1:18 y Juan 3:16, por el estudio del griego en que fue escrito el nuevo testamento, demuestra que proviene de “genos”, que significa “clase”, “especie” o “género”. Entonces, la traducción precisa es “único en su clase”, “singular” o “exclusivo”.

El ejemplo clave que asevera este significado está en Hebreos 11:17: “Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía su unigénito”. A Isaac se le llama el “monogenēs” de Abraham. Sabemos que Abraham tenía más hijos (Ismael), pero Isaac era el único en su clase: el hijo singular de la promesa dada por Dios.


Cristo Jesús, es único en su especie, es eterno con el Padre, y la unión a Él es completamente única y sin igual. Él es el único que comparte la misma naturaleza divina del Padre y que lo dio a conocer. Cristo es el resplandor de la gloria de Dios y la imagen misma de su sustancia (Juan 1:18Hebreos 1:3). Pero Cristo se hizo hombre y se hizo también el primogénito.

En la décima plaga, para que el primogénito de Israel no muriera, una vida tenía que tomar su lugar: la de un cordero perfecto, sin defecto. Cristo se convierte en nuestro primogénito (Prōtotokos) para salvar a los primogénitos, que es la iglesia, descrita en Hebreos 12:23 como “la congregación de los primogénitos”, el representante legal debía pagar la deuda. El Unigénito se hizo Primogénito para morir como el cordero de pascua y rescatarnos de la muerte espiritual.


Hermanos, que el Santo Espíritu de Dios, concediéndonos la revelación del grandioso, precioso e inigualable amor de Dios para con nosotros en su Unigénito, nos lleve a amarle viviendo en la libertad y nueva vida que Cristo en la cruz nos otorgó.

3.- Oración

Padre, gracias; gracias por no escatimar a tu Unigénito, sino que enviándolo para que fuese el primogénito, nos rescataste de la esclavitud del pecado y de la muerte espiritual; gracias por la nueva vida, la espiritual y eterna que en tu Hijo nos has concedido; gracias también porque cada día nos la recuerdas y en ella nos permites estar, en Jesucristo, amén.



4.- Alaba a Dios


5.- Reenvía y comparte

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